Todavía existen muchas creencias sobre la sexualidad y la salud femenina que debemos desterrar. Los temas de salud femenina han sido tabús durante largo tiempo y en muchas culturas por lo que han aparecido muchos mitos que después son difíciles de hacer desaparecer. Pero lo que sí es cierto es que la salud de la mujer está llena de falsos mitos. Conoce cuáles son.

¿Es normal tenerlo o deberíamos eliminarlo? Puede que la cultura en distintas épocas te haya hecho creer una cosa o la otra, pero no debería ser así. Es súper importante que esté porque actúa como un agente de defensa pegado a la piel en una zona tan importante como la vulva y la vagina, ¿sabías? Por otro lado, como cada pelo está relacionado con un nervio, también puede ser de gran ayuda para causar placer sexual, si es manipulado correctamente. Increíble, ¿no?

La limpieza
Otro mito más que nunca sabemos si es verdad o no. ¿Se limpian la vulva y la vagina? Pues para empezar, la vagina nunca se limpia, ese proceso lo hace sola, ¿sabías? Cualquier cosa que metas puede dañar el ph interno y los agentes que viven en ella para darle estabilidad. La vulva en cambio, formada por los labios más grandes y pequeños y el clítoris, es otra historia porque continuamente roza con la ropa, por ejemplo. Como es piel, con agua solamente y ningún otro producto química será suficiente.

La salud vaginal
¿Somos lo que comemos? ¿La vagina puede ser un reflejo de lo que comemos? Si alguna vez escuchaste que el consumo excesivo de azúcar puede causarte hongos ahí abajo es falso. Debes saberlo y quedarte tranquilo porque no es para nada cierto. Si bien es cierto que todos necesitaríamos una clase buena e informativo sobre el ecosistema de la vagina, influenciarla con información errónea no será de ninguna ayuda.

El punto G
El amado y odiado punto G… pero, ¿qué sabemos de este en general? ¿Funciona? ¿Existe? Lo que podemos decir es que no es un botón que se activa y volverá a la mujer loca de placer, ¿sí? El punto G, entonces, es un tejido eréctil que tiene que ser tocado para sentir placer, como por ejemplo, el clítoris. Sin embargo hay que saber tocar el clítoris según lo que tu pareja quiera, o incluso para la autosatisfacción. Hay que desterrar la idea de que es fácil manipularlo y llegar al clímax.

¿Conocías todas estas historias sin fundamento sobre la salud y el placer femenino? Es hora de derribar este desconocimiento y estar más informada que nunca para tu propio placer.

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