Washington.- Estados Unidos alcanzó la asombrosa cifra de 1.577.758 casos confirmados de COVID-19 y 94.729 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Este balance presenta al estado de Nueva York, cómo el gran epicentro de la pandemia en Estados Unidos con más de 356.458 casos confirmados y 28.732 fallecidos, una cifra parecida a la de Francia y solo por debajo del Reino Unido e Italia.

Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto 21.003 personas, seguida por la vecina Nueva Jersey con 151.558 casos confirmados y 10.843 fallecidos, el estado de Illinois con 102.688 contagios y 4.607 decesos y Massachusetts, que ha reportado 90.084 positivos por coronavirus y 6.148 muertos.

Otros estados con un gran número de fallecidos son Michigan con 5.129, Pensilvania con 4.869, Connecticut con 3.583 y California con 3.561.

El balance provisional de fallecidos “94.661” se aproxima a las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes; pero ha superado ya con creces los cálculos más optimistas que hizo “a posteriori” el presidente Donald Trump de entre 50.000 y 60.000 fallecidos.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para comienzos de agosto la crisis habrá dejado más de 143.000 muertes en Estados Unidos.

- Publicidad -