El día en que el Señor creo la esperanza fue probablemente
el mismo día en que creo la primavera.
Bernard Williams

Esta colaboración surge como elucubración sobre hechos históricos que se produjeron en diferentes épocas y espacios; pretendo que sirva de plataforma para entrelazar autores y obras legendarias y así hacer acopio metafórico, presentando similitudes entre títulos, contenidos y sentimientos. Estos son tiempos de coronavirus, terrible pandemia que surge en una ciudad llamada Wuhan en China, y que se extiende de manera exponencial en diferentes latitudes.

¿Podríamos en término literario relacionar los efectos del coronavirus con la narración que hace un escritor francés llamado Albert Camus (1913_1660) en su importante novela La Peste publicada el 10 de junio de 1947, en la cual aborda una terrible pandemia, y dentro de la misma, una excelsa expresión de solidaridad y amor? ¿En alguna dimensión ambos acontecimientos resisten un símil o comparación con la famosa obra del afamado escritor colombiano Gabriel García Márquez en su producción ¨El amor en los tiempos del cólera?

En La Peste, Camus, por demás un existencialista, del nivel de Sartre, Franz Kafka, Simone de Beauvoir y otros legendarios; aborda la historia de un pueblo sumido en su miseria, en el cual, unos médicos envueltos en su compromiso laboral descubren dentro de la pequeñez y lo absurdo, su profunda solidaridad humana, su acentuada vocación de servicio y su determinación para luchar en contra de los estragos de esa bubónica pandemia que abatía a Orán una ciudad de Argelia. La obra destaca la participación singular del médico Rieux y su entrañable compañero Torrou, quienes libran una batalla campal contra lo extraño y contradictorio de la condición humana, ellos al igual que el periodista Rambert, sirven como simbología para que Camus pueda sustentar su tesis de que “En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”. Obviamente, en la obra se siente la repulsa y resistencia francés por la odiosa ocupación nazi en el marco de la segunda guerra mundial. Existe la visión humanista de la sociedad que se resiste a perder su esencia ante la imposición de las clases gobernantes para imponer nuevos órdenes. En el colofón, aludo por otro lado, al gran Premio Nobel, Al Gabo en su narración romántica y social publicada en el 1985 llamada (El amor en los tiempos del cólera), En ella, Márquez aborda, el amor de tres personajes en la ciudad costera de Colombia en los alrededores del rio Magdalena. Márquez utiliza el cólera en término simbólico, enfermedad que azotó a la región donde se desenvuelve la obra, y en una alegoría bien documentada, establece el parecido entre los efectos del cólera y el extraño sentimiento que se experimenta cuando se siente el amor. El amor sempiterno de Florentino Ariza por la siempre amada Fermina Daza que resiste el paso del tiempo, las adversidades, el cólera y escenarios insospechados.

En ese vaivén, entre solidaridad, pequeñez humana, vocación de servir y de servirse, interés por superar las crisis en diferentes momentos fluye la vida; pero si de algo podemos estar todos seguros, es que, así como la sociedad de Argelia y la Colombiana superaron sus crisis pandémicas; de esa misma manera, la sociedad actual superará el gran desafío del coronavirus. Hagamos todos nuestros aportes y avancemos; en la seguridad de que finalizada la crisis, el hombre y la misma naturaleza, saldrán fortalecidos en la fe, la esperanza y el amor. ¡Amén!

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2 Comentarios

  1. Muy interesante el artículo de Fausto Mota García, como todos sus escritos. Un hombre de letras que consagra la totalidad de su ser en sus producciones escrita, a fin de dar siempre lo mejor de si. Me encantó el cierre, sobre todo. No se queda patinando en la tragedia del coronavirus, sino que abre las puertas de la esperanza, para salir airoso de esta crisis sanitaria. Esa es la actitud que necesitamos, Fausto, para sacar beneficios a esta situación de coronavirus.

  2. Prof. Mota, me dejó la impresión de que el artículo puede continuar agregando algo más a su desarrollo. Un ponencia lograda en la justa dimensión de su expositor. De usted espero mucha más. Mis felicitaciones.

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