Inicio Opinión EL RETO DE SER IMPECABLE EN EL USO DE LAS PALABRAS

EL RETO DE SER IMPECABLE EN EL USO DE LAS PALABRAS

“CRECER ES POSIBLE”

En su otra, “Los Cuatro Acuerdos de la Sabiduría Tolteca”, el doctor Miguel Ruiz lanza un reto al mundo: “Ser impecable en el uso de las palabras”

Este es el primero de los acuerdos y la verdad, creo que hay que hacerle caso. La palabra hablada es uno de los elementos visibles de la persona y su profesionalidad.

La palabra es ventana que nos permite ver a los otros, pero también nos deja ver a nosotros mismos por dentro.

A la luz de esta propuesta del doctor Ruiz, considero que hay que examinar nuestro lenguaje hablado, bajo tres criterios que nos permitan hacer mejoras significativas:

.El tipo de palabras que acostumbramos usar,

  • La correcta pronunciación de esas palabras y,
  • El contenido que las mismas transmiten a los demás.

NUESTRO LÉXICO.

¿Es nuestro léxico pobre o rico? ¿Escaso o abundante? ¿Apelamos a la vulgaridad y la obscenidad cuando defendemos nuestras ideas o, por el contrario, somos elegantes y asertivos?

¿Tengo posibilidades de enriquecer mi léxico o estoy condenado a sufrir por siempre un vocabulario pobre, obsceno y vulgar?

Este es el primer aspecto que debemos resolver si queremos asumir el reto que nos plantea el doctor Ruiz.

Les aseguro que es posible mejorar en esta área de la vida y, de esta forma, cualificamos nuestras vidas. Les aseguro que es posible usar cada palabra con propiedad, colocándola en el lugar que le corresponde.

CORRECTA PRONUNCIACIÓN DE LAS PALABRAS.

El segundo aspecto de este reto consiste en la correcta pronunciación de las palabras.

Es cierto que se trata de una formalidad, sin embargo, esto representa un elemento vital para la mejora de nuestra imagen verbal.

Tener una buena dicción es asunto de disciplina y uso consciente de la palabra. No se trata de algo que esté fuera de nuestro alcance.

Junto a la buena dicción hay que trabajar también la modulación, que son los altos y bajos del discurso. Es dar musicalidad y buena entonación a lo que decimos.

De igual modo hay que tener en cuenta volumen, vocalización, velocidad y naturalidad de la voz al momento de hablar. Estamos hablando de los componentes físicos que intervienen en la producción de la voz.

 EL CONTENIDO DE LOS MENSAJES.

El contenido de lo que decimos es también de vital importancia. Al hablar es bueno comunicar emociones positivas, no negatividad. Es importante procurar siempre edificar a los otros, no detractarlos con las palabras.

Con el lenguaje puedo levantar al otro, elevar su autoestima y hacerlo sentir una persona valiosa, en lugar de hundirlo y humillarlo. Puedo dar apoyo en vez de poner a rodar por el suelo las emociones de los demás.

Además, la palabra tiene la magia de dejarme ver por dentro. Como dice la Palabra de Dios: “De lo que hay en el corazón, habla la boca”

Se puede decir la verdad sin necesidad de utilizarla como un bate para golpear a los otros y humillarlos. Vamos a decir la verdad, claro que sí, pero sin herir.

Hacer un uso adecuado de la palabra es darnos la oportunidad de crecer, haciendo crecer a los demás, buscando la calidad total en un esfuerzo por ganar – ganar. Aceptemos el reto.

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