Los jóvenes constituyen la población más olvidada, estereotipada, y sin embargo, las más tenida en cuenta en la política. La relación entre juventud y política siempre ha sido tema de interés y preocupación, porque en la medida en que se crea una etiqueta sobre ellos, como llamarlos conflictivos, apáticos, propensos al consumo de alcohol o drogas, amantes del riesgo, exploradores de su cuerpo y sexualidad, son al mismo tiempo vulnerables ante manipulaciones ideológicas, que al final los llevan a la inconformidad con el sistema político-social imperante,  debido a que se siente incomprendidos por un sistema que no valora sus intereses.
Aun manifestándose todo lo anterior, de ese segmento se destacan jóvenes creativos, expresivos en sus ideas y emociones, con sensibilidad artística, que buscan el sentido de la vida, abriendo sus alas en lo creativo a través de lo estético en su entorno social.
Crisis en la democracia de Latinoamérica
Desde un enfoque global, puedo resumir que gracias a las crisis que ha sufrido la democracia, específicamente en Latinoamérica, esta ha sido lesionada en tres puntos focales:  (1) la falta de representación política, que se manifiesta en la incapacidad de los políticos en reflejar los intereses reales de los ciudadanos;(2) en  el debilitamiento de las instituciones, se refiere a la incapacidad para responder a las solicitudes y requerimientos de la sociedad moderna, y por último, (3) la falta de referencias, en cuanto a la dificultad de buscar soluciones, en el repertorio político convencional.
Rechazo de la juventud hacia la política
He escuchado cientos de jóvenes manifestar que no les interesa la política, porque representa símbolos como la corrupción y la inmunidad; no obstante, puedo afirmar que los jóvenes son activistas de lo político, y al mismo tiempo, indiferentes de la política.
¿Y cómo es eso? Bajo esta premisa, argumento con lo siguiente: es posible que se interprete que la política es ese ejercicio de votación que se realiza en el día de las elecciones; pero se trata de un conjunto de decisiones y medidas tomadas por un grupo determinado que ostentan el poder para organizar la sociedad.
En cambio, lo político es ese espacio de interacción social permanente entre los ciudadanos, donde son partícipes de los momentos históricos de su país, y van definiendo el tipo de sociedad que aspiran a ser y sobre el modelo económico- político con el cual desean ser gobernados para alcanzar sus derechos, sus oportunidades, presentando sus problemas comunales más apremiantes.
Lo político se conecta con las expresiones estéticas
En la actualidad gracias al uso de las Tecnologías de la Comunicación (TIC) y las diferentes plataformas de interacción social, lo político se nutre de una diversidad de mensajes creativos que van generando entre los jóvenes cierto tipo de afiliaciones e identificaciones con causas sociales, ambientalistas, con políticas públicas sobre género, étnicos o raciales, entre otras.
El ciberespacio –  ese mundo virtual  ̶  ha favorecido la divulgación de las expresiones sobre lo político, y lo vemos en los memes, grafitis, las protestas en las calles, la música urbana, el hip-hop, el rap o el rock quienes difunden mensajes a través de las diferentes artes, por medio de las redes sociales, para atraer las miradas de los jóvenes quienes simpatizan con estos temas, ya que sin duda alguna, la población que más usa las redes sociales digitales son los jóvenes.
No es extraño ver como cantantes se unen para crear canciones que motiven el voto, lo vemos mucho en los Estados Unidos con artistas como Pink, con la canción: What about us? ¿Qué hay de nosotros?, iniciando el gobierno de Donald Trump, como si hubiese predecido lo que iba pasar, y otro artista joven: Shawn Méndez y Khalid, con la canción Youth (2018), para hablar sobre la juventud y llamamiento al voto, donde una de sus líneas dice :” Es difícil dormir en la noche, sabiendo lo que hay afuera ..sintiéndome sin esperanza…”.
Entendiendo el ecosistema de los jóvenes, quienes crean y forman movimientos juveniles para colocar una voz que tenga la capacidad de ser escuchada por el mundo, mostrándose como son, expresando su descontento, ante una sociedad que los ha excluido en oportunidades de empleo, de poder crear su propia familia, de modelos calidad de vida, género y sexualidad. Luchando por la protección de los animales, las tendencias vegetarianas, veganas, por el medio ambiente, por los territorios, por los que menos tienen, por las mujeres, por el maltrato doméstico, por igualdad de oportunidades.
Es en ese espacio donde la ciudadanía juvenil busca ser entendida y valorada, planteando sus propuestas a través de las artes y lo estético, siendo estas, parte de lo político. Sus demandas deben ser parte de los programas de gobierno, agendas de campañas, con el fin de consolidar a los jóvenes como actores centrales del debate sobre construir modelos de gobierno que los representen en todos sus estándares.
Para esto es necesario comprender que las expresiones juveniles se conectan desde el sentimiento y el deseo, con la pasión, siendo caracterizada la relación jóvenes y política por esta tríada, que quienes la comprendan podrán interpretar esa voz que aclama por justicia y empatía.

Por: Lissette Muñoz Parache, MBA. @lissmp

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