Servicios combinados. ENH-LVN.– La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este viernes “medidas de restricción de movilidad” en las 37 áreas de Madridmás afectadas por la incidencia del coronavirus, que afectarán a más de 850.000 personas.

Según el desglose anunciado por Ayuso, la decisión concierne a 6 distritos de la capital madrileña y a ocho municipios de la Comunidad Autónoma, en los que se ha alcanzado la cifra de 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes.

Tal como ha confirmado posteriormente el consejero de Sanidad del Ejecutivo madrileño, Enrique Ruiz-Escudero, las demarcaciones afectadas en la capital son principalmente los distritos situados en la zona sur de la ciudad, que presentan una mayor incidencia acumulada de contagios. Se trata en la mayor parte de los casos de barrios de tradición obrera con una renta per cápita genéricamente inferior a la media del municipio.

Fuera de la capital, otras siete localidades de la Comunidad de Madrid estarán sujetos a las mismas limitaciones.

Restricción de movilidad, reducción de aforos y limitación actividades
“Queda restringida la entrada y la salida en estas áreas, salvo para cuestiones necesarias y básicas como pueden ser la asistencia médica u obligaciones laborales, legales, educativas o el cuidado, por ejemplo, de personas mayores o cualquier cuestión de fuerza mayor”, explicó Ayuso.

Aunque, según detalló la presidenta “se puede circular dentro de estos perímetros”, las reuniones privadas “se tendrán que reducir a seis personas” como máximo. Asimismo se impondrá “una reducción de los aforos, con carácter general, del 50%”, y se suspenderá la actividad en parques y jardines hasta nueva orden. Por su parte, tanto los establecimientos comerciales como hosteleros deberán cerrar a las 22:00 horas como máximo.

La norma por la que el Ejecutivo regional impone estas restricciones entrará en vigor el próximo lunes.

A pesar del carácter claramente restrictivo de la nueva normativa, la presidenta ha querido destacar que la estrategia implementada desde su administración se basará en “diagnosticar, en aislar los contagios y en ayudar a que cada ciudadano se recupere pronto y vuelva a la normalidad”, y ha insistido en que “hay que evitar el confinamiento a toda costa”, porque tal medida implicaría “el desastre económico”.
La región más afectada de Europa
Los datos que arroja la pandemia de coronavirus en la Comunidad de Madrid no dejan de preocupar desde hace varias semanas. Actualmente es la región más afectada por la pandemia de toda Europa. Aglutina más de un tercio de los positivos diarios (1.613 en la última jornada) y de los fallecimientos semanales con covid-19 (138 en la última semana) en el país. En las últimas dos semanas se han detectado 43.939 casos del total de 181.959 acumulados desde el inicio de la propagación del SARS-CoV-2.
La incidencia acumulada alcanza los 659 contagios por cada 100.000 habitantes, multiplicando por 2,5 la media del país, situada en 259, mientras que varios distritos de la capital del país, y algunos de sus grandes municipios, alcanzan una tasa cercana a 1.200.
Actualmente permanecen hospitalizados 3.323 pacientes con coronavirus, 409 de ellos en unidades de cuidados intensivos (UCI); es decir, el 21 % de las camas de los hospitales madrileños se encuentran ocupadas por pacientes covid, multiplicando por más de 2 la tasa del conjunto del país (8,6 %).
Sin embargo, la preocupación se encuentra ahora en las camas UCI de la región, con un 64 % de ocupación, muy por encima de las cifras recomendadas. Según algunos medios nacionales, si la tendencia actual continúa, a partir del 29 de septiembre estas unidades pueden encontrarse ya saturadas, rememorando lo ocurrido durante finales de marzo y abril, en el peor momento hasta la fecha de la pandemia.

Según los datos oficiales que recoge el Ministerio de Sanidad, Madrid realizó la semana pasada 126.974 pruebas PCR, es decir, 1.905 por cada 100.000 habitantes, que arrojaron una tasa de positividad del 22,3 %. Pero la atención primaria, encargada de recabar las muestras, y los laboratorios de los hospitales, encargados de obtener los resultados, siguen colapsados. Los resultados de una PCR tardan en llegar más de una semana y, en ocasiones, el paciente los obtiene una vez terminado el periodo de cuarentena de 14 días, lo que hace que el elevado número de pruebas realizado no se traduzca en un mayor rastreo del virus.

Una gestión polémica
Este jueves el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, envió a la presidenta madrileña para solicitarle una reunión para coordinar esfuerzos ante la preocupante situación epidemiológica de la región que Díaz Ayuso aceptó inmediatamente. Se espera que el encuentro tenga lugar la próxima semana.
Lo cierto es que la errática gestión de la pandemia de la presidenta de la Comunidad de Madrid ha sido escrutada durante los últimos meses. Ya en mayo fue muy criticada por su insistencia para que la región pasara a la fase 1 del desconfinamiento, lo que propició que su directora de Salud Pública dimitiera tras negarse a firmar el informe que avalaba que la región estaba preparada.
Su pase a esa fase 1 estuvo condicionada, entre otros compromisos, a la contratación del suficiente número de rastreadores, un número que no llegó hasta más de tres meses después, cuando el incremento de contagios diario ya hacía sospechar que de los brotes se había pasado a la transmisión comunitaria.
A partir de ese momento, Díaz Ayuso mantuvo un frente abierto con el Gobierno de España exigiendo el fin del estado de alarma, que mantenía como mando único al Ministerio de Sanidad, y reclamando volver a tener todas las competencias, sobre todo las de Sanidad, llegando a sostener el 8 de mayo: “Yo soy la responsable de que esto salga bien o mal. Lo asumo y lo asumiré”.
Tras recuperar las competencias, el 21 de junio, se ha asistido al incremento progresivo de los positivos detectados diariamente y ya en las últimas semanas la presidenta madrileña ha hecho reiterados llamamientos para reclamar la intervención del Gobierno, acusándole de dejación de funciones.
Durante estos meses se ha criticado duramente la inacción del gobierno regional de Díaz Ayuso, que no ha contratado al número suficiente de rastreadores ni ha reforzado la atención primaria, colapsada desde el mes de marzo. Numerosos centros de la región trabajan con una plantilla mermada, que en ocasiones no alcanza la mitad de sus efectivos, con casos como el del centro de salud de Abrantes, en Carabanchel, uno de los distritos más afectados por la pandemia, que desde el 26 de agosto no contaba con ninguno de los 16 médicos que debía tener para atender a 30.000 vecinos.

 Además, la región, a pesar de su situación epidemiológica, ha sido la última en implementar medidas como la implantación de la obligatoriedad del uso de la mascarilla en espacios públicos tanto abiertos como cerrados y también la última en establecer otras restricciones, como la limitación horaria de establecimientos de restauración y bares, que solo pueden estar abiertos hasta la 01:00 horas.

- Publicidad -