Por Rafael Durán

El coronavirus llegó sin avisar y desde entonces nos encontramos en una lucha incesante por sobrevivir al daño que causa está enfermedad que no respeta ni edad ni género.

Según los estudios, estamos en la etapa “pico” del contagio y continuaremos en olas frecuentes por los próximos meses ante un enemigo invisible que no tiene rival.

Luego de más de 125 días desde que se reportó oficialmente el primer caso de coronavirus, nadie contaba que esta crisis de salud nos llevaría al terreno donde hoy nos encontramos, una pandemia de nervios.

A la fecha el coronavirus ha alcanzado contagiar un total de 4.197.142, en 187 países del mundo, algo talves inimaginable hace tres meses atrás.

Solamente en Estados Unidos se han reportado 1.347.936 casos confirmados, una cifra que supera por cinco veces a países como Rusia 232.243, España, 227.436, Reino Unido 224.332 e Italia 219.814.

A esto hay sumarle las muertes que ascienden a 286.835 a nivel global, con EE.UU., al frente de la lista registrando 80.684 personas fallecidas, lo que representaría un tercio del total global. Le siguen Reino Unido 32.141, Italia 30.739, España 26.774 y Francia con 26.646.

Ante este escenario la desesperación se hace dueña de las personas que en su encierro obligatorio, sin la rutina diaria, luchan hasta con la depresión al no poder mantener una vida normal.

España y Francia levantaron numerosas restricciones impuestas al permitir la circulación de decenas de millones de personas, caminando parcialmente libres. Los resultados están por verse.

Transparencia

Los expertos han señalado que aunque los números son alarmantes, a medida que pasan los días los países no han podido contener el avance de la pandemia, y sostienen que las cifras pueden ser muy superiores a los números que actualmente se registran.

Varios informes indican que países como China, Rusia, Corea del Norte, España, Venezuela, Cuba y Nicaragua, entre otros, pudieran estar ocultando información sanitaria.

El caso de las autoridades de China, distintos informes han indican que este país no ha sido del todo transparente con las cifras que ha ofrecido al resto del mundo, al punto que se cree que las mismas son hasta 20 veces inferiores a los reportes presentados.

Lo mismo sucede con Venezuela, el país con el peor sistema de salud en américa latina y donde hay hospitales que no cuentan ni con servicio de agua.

Por esta razón, los expertos manejan cifras que pudieran ser mucho más alarmantes, ya que en el terreno real la situación se ve muy diferente.

El futuro a corto y mediano plazo

Científicos del Centro para la Investigación y Normativa de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota hicieron un análisis del futuro a corto y mediano plazo de la pandemia del coronavirus.

Ellos plantearon tres escenarios para los próximos meses, mientras se sigue en la búsqueda de una posible vacuna que ayude a proteger a la población del COVID-19.

Primer Escenario: los contagios continuaran en mayor y menor cantidad, durante un periodo de 1 a 2 años, disminuyendo gradualmente. El efecto sería variado por región, dependiendo de las medidas de mitigación que se tomen.

Segundo escenario: algo más preocupante ya que sería similar a la Gripe Española de 1918-19, ya que la primera ola de contagios sería seguida por una todavía mayor en el otoño e invierno de 2020, seguido de olas más pequeñas. Este modelo indica que las medidas de mitigación volverían a instaurarse en el segundo semestre del año, según los análisis de los científicos.

Tercer escenario: este sería el más positivo, ya que gradualmente se irían disminuyendo los casos sin volver a tener picos de contagios. Este modelo no se ha visto en anteriores pandemias de enfermedades respiratorias, pero no se descarta que no sería necesario incrementar las medidas de prevención o mitigación del problema. Los infectados y los fallecidos continuarían durante este periodo.

El estudio también indica que sin importar el escenario al que se llegue, el COVID-19 seguirá presente en el mundo por 18 a 24 meses, con regiones del mundo que se convertirían en epicentros temporales. El virus seguirá transmitiéndose por el mundo y terminaría por convertirse en una enfermedad de temporada al disminuir su gravedad con el paso del tiempo.

La anterior enfermedad similar que afectó al mundo fue la influenza, comparada con el coronavirus, son dos enfermedades que están en el tiempo de incubación, ya que el coronavirus está en promedio 5 días antes de mostrar síntomas (y hasta un máximo de 14), mientras que en la influenza era de 2, con máximo de 4, por lo que son muy similares, indica el estudio.

Conclusión
Si analizamos estos estudios y observamos detenidamente donde estamos parados, llegamos a la conclusión que tenemos que acostumbrarnos a vivir con el COVID-19 como parte de nuestras vidas.

Tenemos la esperanza de que podremos regresar en algún momento al trabajo, a las reuniones sociales, a pasear con los niños al parque, y volverá el béisbol a la televisión.

Pero, por el momento, la esperanza esta puesta en una vacuna que aún no existe, por lo que el uso de las mascarillas y guantes además del distanciamiento social son las medicinas esenciales de prevención al COVID-19.

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