Santo Domingo.- El gobernador del Banco Central de la República Dominicana, Héctor Valdez Albizu, indicó que las propuestas para permitir el retiro parcial del dinero depositado en los fondos de pensiones es una propuesta “desafortunada” e “improcedente”.

Dijo que se basa en las consecuencias negativas y perversas que encierra esa propuesta sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, la estabilidad y el crecimiento económico.

Al menos dos proyectos de ley se conocen en el congreso que de aprobarse obligarían a la devolución de entre un 20 a un 30 por ciento de los ahorros. Una de esas iniciativas es impulsada por el diputado Pedro Botello y más de 60 legisladores de las diferentes bancadas.

Otro proyecto se conoce en el Senado de la República, y plantea la devolución de un 20 por ciento. Este hemiciclo lo conoce en comisión, la que ha estado consultando a los funcionarios del Gobierno que se han opuesto a la iniciativa.

De acuerdo a Valdez Albizu de aprobarse la propuesta legislativa puesto que habría que disponer de más de RD$173,000 millones de pesos para devolver en efectivo a los afiliados, lo que implicaría un aumento desproporcionado de la emisión monetaria de más de un 64% respecto al nivel actual.

En adición, alertó que esta situación generaría un exceso de demanda de bienes y servicios que, en la coyuntura actual, con una producción ralentizada, provocaría altos niveles de inflación que reducirían el poder adquisitivo de las personas, deteriorando el valor de sus ingresos y ahorros, y por ende su capacidad de consumo, lo que afectaría de manera más perniciosa a los hogares vulnerables y de menores ingresos e incrementaría los niveles de pobreza.

“Estaríamos como nación propiciando convertir una crisis sanitaria de carácter transitorio en una crisis económica y financiera más permanente que requeriría años revertir”, sentenció Valdez Albizu.

El gobernador añadió que dicho proceso inflacionario y de mayor incertidumbre en los agentes económicos se traspasaría al mercado de divisas a través de un exceso de demanda de moneda extranjera, ocasionando una depreciación desproporcionada del tipo de cambio, generaría fuga de capitales y frenaría la inversión extranjera directa.

Consideró que el único resultado de dicha propuesta sería “un retroceso a un escenario de crisis similar al del año 2003, que generó un costo para el país en torno a un 20% del producto interno bruto”.

Señaló que de obtenerse la liquidez a través de una recompra de títulos por parte del ministerio de Hacienda, se desviarían cuantiosos recursos que el gobierno necesita destinar a la asistencia de los sectores más afectados por las medidas para disminuir la propagación del COVID-19.

Indicó además que permitir el retiro anticipado de los ahorros de los fondos de pensiones afectaría a los propios trabajadores, quienes al final verían disminuidas sus pensiones en torno a un 25% o tendrían que extender su edad de retiro entre 2 y 4 años, para alcanzar el mismo nivel de pensión que hubieran obtenido en caso de no haber retirado anticipadamente los recursos acumulados.

Valdez Albizu también consideró sin fundamento la alternativa de que el Banco Central sea garante de un fondo especial con cargo al cual las entidades de intermediación financiera entregarían a los trabajadores el equivalente de hasta el 25% del saldo acumulado en sus cuentas de capitalización individual, ya que entra en contradicción directa con las disposiciones de la Constitución de la República y de la Ley Monetaria y Financiera No. 183-02.

En ese sentido, recordó que el Banco Central es un órgano con autonomía constitucional y como tal debe actuar con sometimiento pleno al ordenamiento jurídico del Estado y que el Artículo 15 de la Ley Monetaria y Financiera prohíbe al Banco Central otorgar financiamientos que conlleven algún tipo de subsidio, ni tampoco garantizar obligaciones de otros, ni dar aval, ni garantía personal, ni asumir obligaciones de terceros.

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