Guillermo Cordero: un brillante legado de 40 años en las artes escénicas dominicanas
El productor reflexiona sobre su carrera, la evolución del teatro en el país y la necesidad de propuestas culturales propias que exportar

ServiciosCombinadosDL/www.Laveganews.net
Guillermo Cordero lleva cuarenta años transformando la escena artística dominicana, construyendo una carrera que combina talento, disciplina y una visión única.
Desde sus primeros pasos en los carnavales de Santiago hasta los grandes escenarios del Teatro Nacional, Cordero ha forjado un camino que él mismo describe con claridad.
“Siempre apostando al día de hoy, a lo nuevo, al presente. Soy de los que piensan que la trayectoria te da la zapata del edificio, pero tienes que trabajar con la edad, tienes que enfocarte en lo que vas a hacer hoy. Lo de atrás es un respaldo solamente. Y siempre embarcado con un sello muy personal. Eso es muy valioso en estos tiempos”.
Cuando la gente ve un proyecto suyo, sabe que es de Guillermo Cordero. Tiene un sello personal.
Por eso, para él, la identidad artística es la base de la trascendencia: “Es imprescindible darle al público la identidad de tu trabajo. Y que cuando vean algo tuyo, sepan que eso es de fulano. Y creo que en estos 40 años he creado un camino. Yo te diría que una autopista”.
Cordero llegó al mundo profesional desde Estados Unidos, recién graduado, con un ímpetu distinto y una visión de propuestas grandes y complejas que no eran habituales en el Teatro Nacional, que en aquel entonces convivía con nightclubs como el Maunaloa.
Me tocó seguir abriendo esa brecha que ya había iniciado Chiqui Haddad. Llegué con un ímpetu distinto, con una visión de propuestas grandes, complicadas, y se creó realmente una escuela que ha servido de inspiración a muchísimos artistas, a nuevos productores y nuevos coreógrafos. Y eso me complace muchísimo. Porque todavía, a esta altura del juego, todavía siento que estoy aportando. Y eso es muy importante”.






